Estudiantes de Ingeniería Naval impulsan un “Canal de aguas circulantes” en la Sede Campus

Dos alumnos de la carrera de Ingeniería Naval proponen la creación de un Canal de Ensayos en la Sede Campus.

UTN.BA-Naval

Joaquín Acevedo y Martín Jacoby son dos estudiantes de la carrera de Ingeniería Naval en la UTN Buenos Aires, que presentaron una particular propuesta de experimentación. La iniciativa que proponen los alumnos consiste en la instalación de un Canal de Agua Circulante, que se ubicaría en la Sede Campus, al interior de un Centro de Experimentación Hidrodinámica orientado a realizar prácticas profesionales para los alumnos y graduados de la carrera.

La propuesta se basa en la instalación de un canal de ensayos orientado a la realización de pruebas hidrodinámicas, con el fin de diseñar un buque nuevo o de refinar un buque ya construido y mejorar el funcionamiento del mismo en alta mar, entre otras aplicaciones. “La idea general es la creación de un canal de ensayos de agua circulante, el cual consiste en una pileta donde se prueban modelos de barcos a escala, y en este caso, el modelo queda quieto y lo que se mueve es el agua. Los canales de prueba que existen actualmente son piletas de 300 metros de largo, donde lo que se mueve es el modelo, pero para sacar valores concretos y precisos se necesita llegar a una velocidad constante. En el caso de nuestro proyecto permite poner a correr el modelo y dejarlo el tiempo que uno quiera, sin un límite de distancia”, comenta Jacoby.

“Los canales de ensayo suelen utilizarse para medir la resistencia al avance, que suele ser una incógnita a lo largo del desarrollo del proyecto. A partir de este dato se empieza a determinar todo lo que se relaciona con máquinas, el motor, y las mejoras del barco. Cuando hablamos de resistencia al avance nos referimos a la potencia que precisa un determinado caso para alcanzar una cierta velocidad”, expresa Acevedo.

La propuesta en cuestión posee una importante versatilidad ya que permite distintas condiciones de experimentación. “Las condiciones de evaluación que brinda el canal pueden ser tanto con aguas tranquilas como con oleaje, y analizar el comportamiento del casco frente a aceleraciones, u otras condiciones. A su vez sirve para probar tipos de vela, materiales, formas y distintas apuestas a la innovación”.

El canal permitiría una importante cantidad de aplicaciones, orientado a distintos usos académicos y profesionales.  “En un futuro queremos que el canal pueda instalarse en Campus, creemos que hay lugar a disposición, pero sabemos que no es sencillo llegar al objetivo de concretar el proyecto. Sería un aporte para la Facultad como método de investigación, tanto para alumnos como para graduados y podría brindarse servicios a terceros, como empresas o consultoras. La idea no es que la Facultad saque dinero sino poder auto sustentar el proyecto”, concluyen los estudiantes.

En la propuesta original los estudiantes establecen que para instalar un centro de experimentación se precisaría un canal de ensayos, un taller de construcción de modelos, y un laboratorio computacional. Sin embargo el canal de pruebas es el eje central del proyecto, y el impulso fundamental para iniciar el laboratorio. A su vez la idea de que el canal sea de agua circulante permite acortar las dimensiones de las obras necesarias.

Entre las utilizaciones posibles para este canal destacan la posibilidad de realizar ensayos académicos, pruebas de resistencia al avance, ensayos de perfiles, evaluación de redes para pesca e incluso trabajos submarinos y de corrientes.