Informe de Decano de la 7ma reunión ordinaria de Consejo Directivo de la UTNBA

El Consejo Directivo de la UTNBA recibió la visita del Ing. Héctor Aiassa, Rector de la UTN, quien expuso sobre la situación de la Universidad. A continuación, el Ing. Guillermo Oliveto, Decano de la Facultad, centró su informe en el recambio de autoridades en CONFEDI y el Premio Internacional que obtuvieron alumnos de Ingeniería Naval.

Aiassa visita el Consejo Directivo de la UTNBA

A continuación reproducimos el informe del Decano, Ing. Guillermo Oliveto, correspondiente a la 7ma reunión ordinaria de Consejo Directivo de la UTN Buenos Aires, celebrada el pasado miércoles 21 de noviembre de 2018, en la sede Campus de la Facultad:

“Antes del informe de Decano, cómo verán, no es que tengamos un Consejero nuevo sino que, contrariamente a lo que planeteé muchas veces que estamos acostumbrados en la Universidad, tenemos hoy la presencia del Rector de la Universidad Tecnológica Nacional. Creo que esta es la manera: acercarse al Consejo, contar un poco lo que está viviendo, lo que está sufriendo, hacer un poco de catarsis con nosotros, y, además, escuchar las inquietudes y las preguntas de este Consejo, abiertamente. Creo que es muy saludable para la Universidad. Es un acto de gestión que yo siempre valoré y que en algún momento planteamos como muy necesario. Así que, sin más, le doy la palabra al Ing. Héctor Aiassa, Rector”.

– Palabras del Rector-

Continúa Informe de Decano:

“Como decía al principio, me parece que fue valiosa la presencia del Rector, me parece que fue el camino correcto. El hecho de que el Rector se presente en las Facultades Regionales y explique, porque más allá de los informes que yo pueda dar como Decano, de lo que pase en el Consejo Superior, o de charlas que puedo tener a veces con él, es bueno que el Rector en persona, se dé a conocer. Porque me he cruzado con gente que, aunque parezca mentira, cuando recorrí las Regionales haciendo campaña me he encontrado con Consejeros que no conocían las Rector de la Universidad, a pesar de que teníamos un Rector que hacía 24 años que estaba al frente de la UTN. Y la verdad es que está bueno el cara a cara y poder hacerle preguntas.

Les quería comentar que hace poco hubo plenario del Consejo Federal de Decanos de Ingeniería. Y una situación particular que se da es que, por primera vez, los 30 Decanos de la UTN forman parte del Consejo Federal de Decanos de Ingeniería, que era una vieja aspiración que teníamos quienes integrábamos el CONFEDI. Yo estoy en el Consejo desde que comencé como Decano, e incluso cuando el arquitecto De Marco era miembro del CONFEDI, yo trataba de darle una mano porque considero que el CONFEDI es un organismo importante en términos de reunir. Hoy tiene 117 Facultades de Ingeniería asociadas, o sea que es el organismo que nuclea a la Ingeniería argentina, ha marcado buena parte del camino de la Ingeniería y de la enseñanza de la Ingeniería argentina, y recientemente tuvo un nuevo orgullo, el Libro Rojo del CONFEDI, que es el que fija los estándares de enseñanza por competencias para las distintas carreras de Ingeniería. Y la verdad es que el Libro Rojo está teniendo éxito por fuera de la Ingeniería, de hecho, ya fue tomado por el CUCEN, que es el Consejo Universitario de Ciencias Exactas y Naturales. Y ya hay algunos otros organismos, que nuclean profesionales de distintas áreas, que están basándose en los principios del Libro Rojo para estructurar las futuras currículas de las distintas Carreras. Obviamente esto va a traer un debate, que obviamente va a surgir – como también planteaba el Rector-. El año que viene vamos a tener un año movido en términos de debate, porque vamos a empezar a discutir la currícula por competencias. Y esto va a tener repercusiones a nivel nacional. En la UTN esto ya está en la Comisión de Enseñanza del Consejo Superior y se está empezando a discutir para luego girarlo a las Facultades que ya están, en algunos casos, empezando a debatir el tema. Así que me da la sensación de que se viene un tiempo de debate – y esto que planteó Fernando es un reclamo que la propia comunidad viene haciendo-. Yo más de una vez planteé, recuerden los memoriosos y los más antiguos, que la última vez que tuvimos una discusión fuerte fue en los 2000 y la anterior fue en el año 1995. Fíjense una cosa, que de hecho lo hablábamos el otro día con el Rector, nosotros en el ’95 nos adelantamos a los tiempos y pusimos un diseño curricular innovador que generó una especie de revolución en la Ingeniería. Y en los 2000, lo que tratamos fue de adaptarnos a los tiempos. Hoy estamos un poquito atrás y yo creo que tenemos que volver a la vanguardia. Me da la sensación de que tenemos que volver a esa vanguardia académica, porque muchas cosas nos están pasando por encima. Hoy estuve en la reunión del CPRES metropolitano, yo soy el representante de la UTN en el CPRES metropolitano, y la verdad es que uno ve determinadas cosas que, no digo que asustan, pero preocupan en términos de qué es lo que se está discutiendo hoy en la enseñanza. El CPRES es el Consejo de Planificación Regional de la Educación Superior. El país está dividido en cinco CPRES: Metropolitano, Bonaerense, NEA, NOA, CUYO. Y la discusión es que – el CPRES Metropolitano tiene 60 instituciones- lo que se discute ahí es qué disciplinas se dictan y luego, cómo se articula. Y esto de la articulación diría que es lo más importante, porque hoy en día prácticamente no se puede pensar en un Posgrado que no esté articulado, porque ni siquiera es viable económicamente, entonces cualquier oferta que se quiera realizar de un Doctorado o de una Maestría, ya hay que pensarla en términos colaborativos, tanto con el ámbito de gestión pública como con el ámbito de la gestión privada. De hecho, hay muchos ejemplos en ese sentido, nosotros tenemos algunas experiencias colaborativas con otras Regionales. Pero lo que uno ve es que la Educación Superior se está flexibilizando. Y me da la sensación de que nosotros estamos encorsetados por reglamentaciones antiguas o algunas que son nuevas, pero no son del todo buenas, como ya hemos discutido acá el Reglamento de Estudio y un estatuto que para mí quedó obsoleto y tiene huecos que yo creo que tenemos que rediscutir.

En el seno del CONFEDI se discutió, entre otras cosas, el tema de los estándares de Naval. Había una propuesta concreta a la que el CONFEDI planteó que había que hacerle algunas modificaciones. Como saben, el CONFEDI tiene una discusión por comisiones y luego un plenario, y como consecuencia del cambio de autoridades, quedé como Vicepresidente del CONFEDI por el período que empezó en noviembre hasta noviembre del año que viene. Con esto agregamos algo más a la mochila, y sobre todo nos comprometemos como Facultad, pero también como área, porque vamos a tener que hacer algún trabajo colaborativo con otras Universidades, para organizar el plenario de mayo de 2019 acá, en Buenos Aires. Ese es un desafío que vamos a afrontar y que obviamente vamos a empezar a requerir de alguna ayuda y de algún trabajo conjunto de nuestra comunidad, para dejar una imagen lo más alto que se pueda.

El CONFEDI tiene una estructura en la cual el Presidente se elige año a año, el mandato dura un año, y se designa al anterior Secretario General. O sea, que quien asumió como Presidente en el plenario de Córdoba es el que organiza el Plenario, o sea que es el Decano de la Universidad Nacional de Córdoba, el Ingeniero Pablo Recabarren. Hasta ese plenario él se desempeñaba como Secretario General del CONFEDI. Recuerden que el Presidente era el Decano de la Universidad Fasta de Mar del Plata, el Ing. Giordano Lerena y la Vicepresidente era Marité Garibay, Decana de la Universidad Nacional de Rosario. Ahora quedé yo como vicepresidente, y como Secretario general quedó el Ingeniero José Basterra, que es de la Universidad Nacional del Nordeste, y va a ser, en noviembre, el próximo presidente del Consejo Federal de Decanos de Ingeniería. Esa es más o menos la forma de organización.  O sea, el Presidente actual es el Ingeniero Recabarren, por este período 2018 – 2019.

En otro orden de cosas, como comenté en la Reunión pasada y con un poco de orgullo lo comenté en el Consejo Superior, lo que significó para nosotros volver a ganar un premio internacional de parte de nuestros chicos – perdón por decir chicos- pero de nuestros chicos de Ingeniería Naval. Y en esa oportunidad planteé que estábamos trabajando en conjunto con el Centro de Estudiantes para que pudieran viajar a recibir el premio. Eso sucedió, y de hecho mientras se desarrollaba el Consejo Superior yo recibí una foto de los chicos, que estaban en el MIT, visitándolo. Luego recibí la foto de la ceremonia oficial en la cual les entregaron el premio. La verdad es que genera mucha emoción y mucho orgullo, sobre todo porque como dije hace poco en la cena que el Departamento de Ingeniería Civil le hizo en homenaje al Ingeniero Silvio Bressan, -entre otros, porque homenajea generalmente a los docentes que se van jubilando-, nosotros competimos contra dos universidades como la Norwegian University y la Universidad de Michigan. Y les ganamos, en su casa, a dos Universidades que, para que se den una idea, 7.400 millones – el Rector tiene una facilidad para los números que es envidiable, yo trato de hablar en números redondos-  pero 7.400 millones de pesos son 200 millones de dólares. Eso es lo que recibe la Universidad Tecnológica Nacional por todo concepto. La Norwegian University recibe 800 millones de dólares de Presupuesto y la Universidad de Michigan, menos mal que están sentados, destina sólo para la investigación 1.300 millones de dólares. A esas dos bestias les ganamos en una Universidad y sobre todo en una Facultad que está moviéndose con menos de 20 millones de dólares por año. Porque el Presupuesto nuestro no alcanza, estamos en 18 y pico de millones, lo cual nos da un plus porque esto marca la calidad con la que se enseña Ingeniería en esta casa, la calidad de nuestros docentes, la calidad de nuestros estudiantes, la creatividad y el empuje. Como yo digo siempre: cuando los graduados nuestros que trascienden nuestra frontera trabajan y se presentan en cualquier lugar del mundo, se destacan. Es una constante. Y en este sentido, quería compartir con ustedes- y agradezco al Director de Naval por permitirme leer esto-: la senadora Lucila Crexell presentó un proyecto de Declaración en el Senado de la Nación. Les voy a leer lo que resolvió el Senado de la Nación: El Senado de la Nación declara su reconocimiento al equipo de la Carrera de Ingeniería Naval de la Universidad Tecnológica Nacional, Facultad Regional Buenos Aires, que fuera galardonado con el primer puesto en el concurso Dr James Linsky, organizaco por la Sociedad de Arquitectos Navales e Ingenieros Marinos de Estados Unidos (SNAME), por la realización del proyecto “Diseño de un buque de Investigación Pesquera”, cuyo premio será otorgado el próximo 26 de octubre, en la Ciudad de Providence, Estado de Rhode Island. El equipo ganador se encuentra conformado por los alumnos: Ignacio Lozano, Federico Cascón, Emanuel Viglione, Maximiliano Mavica, Leonel Yanksura, Tomás Veiga, bajo la tutoría del Ingeniero Martín Yacobi, – que si recuerdan era estudiante cuando ganamos el premio el año pasado-. Dada en la sala de sesiones del Senado argentino, en Buenos Aires, a los 10 días del mes de octubre del año 2018. Esto fue aprobado por el Senado de la Nación y también es un motivo de orgullo tecnológico.”

Galería de Imágenes