UTN Facultad Regional Santa Fe desarrolló un catamarán solar

Será probado en los próximos días. Tiene instalados 24 paneles solares que alimentan su motor y alcanzan los 192 kilos de peso.

Catamaran solar

La UTN Facultad Regional Santa Fe (UTNFRSF), desarrolló un catamarán solar, que será probado en los próximos días. El proyecto, financiado por la Municipalidad de Santa Fe y la Subsecretaría de Energías Renovables de la provincia, demandó cuatro años de investigación y desarrollo.

El Grupo de Ingeniería Mecánica Aplicada (GIMA) desarrolló el catamarán a partir del interés que generó en el municipio local el vehículo eléctrico impulsado por energía solar que había desarrollado.

“Surgió a partir de un vehículo que desarrollamos hace algunos años atrás, que estaba impulsado por energía solar, con el que habíamos ido a competir a Chile. Lo estuvimos presentando en diferentes instituciones, escuelas de la ciudad y de la región. A raíz de eso, el Municipio tuvo la intención de plasmar ese trabajo en algo que se pudiera poner a prueba en el agua. Así surgió el proyecto, comenzamos a diseñar un casco junto a un astillero de la ciudad y se realizaron todos los cálculos necesarios de potencia para el tipo de utilidad que se le quería dar a esta embarcación”, explicó el Ing. Andrés Giuliani, Jefe de Laboratorio del Departamento de Ingeniería Mecánica de la UTNFRSF e integrante del GIMA.

Si bien en un principio tenían previsto construir una embarcación chica para probar el funcionamiento de motores impulsados con este tipo de energía en el agua, el catamarán tiene 6 metros de eslora, un peso de 412 kilos y capacidad para 8 personas.

“Está realizado con dos botes, con una superficie que los vincula, y la misma superficie que tenemos sobre el catamarán la tenemos sobre el techo que lo cubre, formando una superficie de 18 metros cuadrados que están cubiertos por celdas fotovoltaicas”, explicó Giuliani.

El techo de la embarcación es un modelo KS100T, con potencia nominal de 100 WP (watts pico). Cada panel pesa 8 kilos y en total lleva 24 paneles, con lo que el total alcanza los 192 kilos. Lo impulsarán 8 baterías modelo T-605.

Del proyecto participaron 4 docentes del GIMA, 4 becarios alumnos “y los que se van agregando porque tienen las becas anuales y año a año se van acoplando a los proyectos que vamos desarrollando”, sostuvo.

El ensamblaje del catamarán finalizó a fines de noviembre y en estos días se están realizando los últimos ajustes para concretar la primera prueba en agua, prevista para los primeros días de diciembre.

“Se hizo un convenio con el Club marinas de la Ciudad de Santa Fe y lo terminamos de ensamblar en el mismo puerto. Una vez que realicemos la primera prueba en el agua, tenemos que ver bien con Prefectura Naval cuándo podemos hacer la primera navegación porque es una embarcación impulsada por motores eléctricos. Y ocurre algo similar a lo que nos pasaba con el vehículo terrestre, la reglamentación no contempla este tipo de motorización. Tenemos que coordinar para hacer algunas pruebas y después ver cómo podemos reglamentarlo para matricular la embarcación”, detalló Giuliani.