El Mercado IT demanda una mayor participación de profesionales mujeres

Las mujeres que se vuelcan a estudiar carreras afines a Sistemas e Informáticas representan entre el 15 y el 20 por ciento del estudiantado.

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Desde hace ya algunos años, el sector IT se ha posicionado en nuestro país con un crecimiento sostenido, que fue ampliando su alcance profesional; en la actualidad existen más de 100 perfiles en este campo, que, según se estima, en 2020 concentrará más de 1.4 millones de empleos en Argentina.

Pese a este horizonte optimista, las mujeres representan apenas el 25 por ciento del sector tecnológico. Si bien en los últimos años ha habido un leve repunte, el pronóstico no indica que esta ecuación vaya a revertirse en el corto plazo: en promedio, se gradúan de carreras de grado afines a Sistemas entre un 15 y un 20 por ciento, dependiendo la Universidad, y, según el Ministerio de Educación, solo 7 de cada 100 mujeres que comenzaron una carrera en los últimos dos años lo hicieron en el área de Sistemas.

Algo similar ocurre en la carrera de Ingeniería en Sistemas de Información de la UTN Buenos Aires, en la que actualmente hay un 20 por ciento de estudiantes mujeres. “La carrera no hace distinción de actividades, capacidades o habilidades entre hombres y mujeres: no los hace en el estudio, en las prácticas, ni en la vida profesional, -aseguró el Ing. Andrés Bursztyn, Director de este Departamento-. Lo que se espera de los profesionales es que puedan resolver problemas usando tecnología informática y competencias de Ingeniería en Sistemas de Información, por eso en esta carrera no solo no se distingue género, sino que potencia la igualdad. Hay menos mujeres que hombres en la carrera y eso se replica en el sector profesional, pero no se debe a una diferenciación o discriminación a la hora de buscar trabajo”.

El Director reconoce que hay campos profesionales del sector en el que hay mayoría de mujeres: “quizás se esté dando una tendencia de mayor presencia femenina en el análisis, que puede ser funcional, de testing, o QA (aseguramiento de calidad). Pero esto responde a aspectos sociales y no técnicos, ya que son perfiles en los que se tienen en cuenta características que favorezcan la conformación de equipos de trabajo y la comunicación. Esto es; profesionales con buena capacidad de análisis, buenas relaciones interpersonales y una marcada sensibilidad para liderar proyectos de Sistemas de Información, -explica Bursztyn-. No es que sean cualidades propias de la mujer, sino que se está dando el caso de que los empleadores eligen mayormente mujeres para estos perfiles”.

En este sentido, la Ing. María Laura Orfanó, graduada de la UTNBA, emprendedora tecnológica y empresaria, afirmó que “en líneas generales, en los últimos años ha habido un desembarco de las mujeres, más importante que hace 15 o 20 años atrás, cuando empezamos a trabajar. La mujer se está volcando al liderazgo de equipos, donde hay un mayor protagonismo del contacto humano, porque las mujeres reunimos tanto habilidades duras como blandas”.

Orfanó, fundadora y CEO de la empresa de ecommerce Simbel, relató que hasta hace dos años en su emprendimiento había mayoría de hombres. “Tomé la decisión de incorporar más mujeres en equipos multidisciplinarios. En mi experiencia, las mujeres tienen mejores habilidades de comunicación, tienen una muy buena capacidad de análisis e innatamente me parece que estamos más capacitadas para las relaciones humanas. Tenemos capacidad de conducción, somos multitasking y podemos encontrar soluciones. Estamos antropológica y culturalmente acostumbradas a resolver problemas, y a enfrentar más de una tarea a la vez. Cada vez más nos empiezan a elegir por estas habilidades”, concluyó.

La Ing. Valeria Viva, graduada y emprendedora tecnológica, directora de la agencia Ser 2.0, sostuvo que hay una mejoría, aunque gradual, de la inserción de la mujer en el mundo informático: Está aumentando porque se está detectando este problema y se está trabajando. Existe una necesidad de perspectiva de género e innovación en el área de tecnología. Una de las razones más fuertes es la poca cantidad de mujeres involucradas, no solo como destinatarias de productos, sino como agentes claves en el diseño y desarrollo de soluciones. Las mujeres cada vez más debemos tomar conciencia de que cada una de nosotras es un agente de cambio. Somos el 50 por ciento de la población, no es posible que seamos el 25 por ciento en una industria que necesita capital humano y diversidad”. En este sentido, Viva subrayó que “hay muchas iniciativas para incluir a la mujer en Sistemas y por suerte hay muchas mujeres y también hombres trabajando en esto”.

El sector empresarial

Tanto Orfanó como Viva coincidieron en que, pese que a nivel mundial hay más mujeres que están trabajando en tecnología, y que hay organizaciones y programas tendientes a ayudar a más mujeres a insertarse en el ámbito de la tecnología e incluso a fundar sus propias empresas (en particular en el ecosistema start up), en el ámbito local son pocas las mujeres que están creando empresas de tecnología.

“En la actualidad solo un 7 por ciento de los emprendimientos tecnológicos son liderados por mujeres. En un mercado en gran crecimiento, que genera miles de millones de dólares, es una pena que la mujer tenga tan escasa participación.  Además, la brecha también está en quienes apoyan estas iniciativas, ya que solo 7 de cada 100 inversores ángeles en el mundo tecnológico son mujeres”, señaló Viva.

Orfanó agregó que “hay un recambio generacional importante que hace que cada vez más mujeres se estén volcando al empresariado en general, no solo en empresas de tecnología. Hay muchas empresas tecnológicas creadas por perfiles no tecnológicos, más de negocios, y eso es una de las cosas que se está trabajando en la carrera, propiamente dicho, incluyendo materias de emprendedorismo, de negocio”.

Más educación para una mayor inserción

Una de las iniciativas más ambiciosas creada para dar respuesta a la creciente demanda de trabajadores informáticos es el Plan 111 mil, articulado entre el Ministerio de Producción, el Ministerio de Educación y el Ministerio de Trabajo, que busca formar en un plazo de 4 años 100 mil programadores, 10 mil ingenieros o licenciados en el área de Sistemas e Informática, y mil emprendedores tecnológicos.

Carlos Pallotti, Subsecretario de Servicios Tecnológicos y Productivos del Ministerio de Producción de la Nación, y responsable del programa, aseguró: “hay una demanda insatisfecha de personas capacitadas en la economía del conocimiento y en particular en el sector de software, que año a año podría crecer más rápidamente, pero no lo hace por efecto de la ausencia de personal calificado en cantidad suficiente”.

Pallotti explicó que “entre el 20 y el 25 por ciento de la currícula de carreras informáticas son mujeres y este es un valor absolutamente bajo. Por diferentes motivos, la mujer fue retirándose de las carreras informáticas. Lo que nosotros nos pusimos como meta es cambiar esta situación: que tengamos una mayor cantidad de inserción femenina y para eso creamos una mesa de discusión de este tema, apoyándonos en mujeres que hoy están en la actividad, tanto en el sector privado, en la academia, en el Estado, para ver cuáles son los elementos que permiten que más mujeres se puedan involucrar. Creemos que si nosotros logramos involucrarlas en esta capacitación de un año para lo que corresponde a programación, estaremos también incidiendo sobre las carreras de grado, que es donde nos interesa más todavía, aunque no más rápido”.

A partir de las acciones propuestas por la Mesa de Género (integrada, entre otras, por Valeria Viva), el 34 por ciento de los inscriptos del Plan 111 mil son mujeres. La mitad de ellas tienen entre 26 y 40 años. “Se trata de propuestas específicas, como por ejemplo, que cada una de las jóvenes que está cursando invite a una compañera o una amiga a que pueda también estar interesada. O haciendo propaganda directamente orientada hacia la mujer mostrando chicas o ingenieras programadoras de Sistemas, mostrando que se puede, -destacó Pallotti-. Hicimos un video en el que le preguntamos a varias personas (sobre todo, jóvenes) si conocen a alguna chica que programe y dicen que no, que es una actividad de los varones. Después, mostramos un montón de chicas que están trabajando en la actividad en distintas empresas. Otra propuesta es convocar a hombres y mujeres a las charlas que se dan en el marco del programa para que cuenten lo bueno o malo que implica hacer esta actividad. Todas estas acciones están logrando que, en lugar de una de cada cinco mujeres se capacite en informática, el promedio esté en una de cada tres. Y esperamos que para el año que viene estemos cerca del uno a uno”.

Rompiendo moldes

Los entrevistados coinciden en que los estereotipos intervienen fuertemente a la hora de elegir una carrera. “Es un problema cultural. Uno decide qué carrera va a seguir en la adolescencia, y no piensa en qué voy a ganar más, sino qué te apasiona hacer. El estereotipo del nerd, solo, aislado, no es un estereotipo de éxito. Menos para una mujer. Es un estereotipo de éxito laboral pero no es un estereotipo de éxito social, -opinó Viva-. Creo hay que exhibir más el abanico de posibilidades que brinda ser una profesional de Sistemas, ya que no se trata solamente de programar sino que permite diseñar soluciones, crear, investigar. Formarse en estas áreas es involucrarse en un futuro cercano en el que la tecnología y los sistemas cobrarán cada vez más relevancia”.

“En el imaginario social lo femenino aparece ligado a actividades sociales o ciencias sociales. Eso es lo que tenemos que desmitificar; hay muchísimas mujeres que cursan carreras informáticas, que son exitosísimas ingenieras o licenciadas en Sistemas y que realizan una vida cotidiana igual o mejor que cualquiera de las otras profesiones. Es más, hoy por hoy, la calidad del empleo en el sector lo vuelve más atractivo porque normalmente un número mayor de empresas del área trabajan con horario flexible, o tienen algún día de trabajo en casa. Y es un tipo de empleo en el que se permite ser más creativo, porque hay que encontrar soluciones innovadoras, -agregó Pallotti-. Las mujeres que estudian Sistemas no están delante de la computadora con anteojo de marco grueso. Eso es un estereotipo falso, vinculado a ciertos personajes sacados de alguna serie de televisión o película que no nos juega a favor, porque allí los que estudian carreras duras son tontos y nerds, y son varones. Acá hay chicas que la pasan muy bien, que tienen empleos de calidad y con buenos salarios”.

En ese sentido, Bursztyn afirmó que “desde la Facultad venimos insistiendo en mejorar el marketing de la Ingeniería y, en términos de opinión pública, ablandarla. Para ello es importante comunicar las múltiples actividades profesionales, y mostrar cómo la ingeniería interviene en la mayor parte de los procesos y productos que nos rodean. La ingeniería está en todo. En todo hay ingeniería”.

El Director del Departamento de Sistemas de Información informó que “la Facultad recibe a hombres y mujeres por igual, desde la estructura edilicia y su programa académico. Se ofrece organización de horarios para poder estudiar y trabajar, propone deportes para ambos sexos   y ofrece consultorios para que puedan recibir atención médica en el mismo lugar donde estudian. Desde ahí también se garantiza la igualdad, bajo todo aspecto, como estudiante”.

Para finalizar, María Laura Orfanó convocó a las jóvenes que quieren estudiar Ingeniería a animarse: “se han abierto un montón de perfiles que son necesarios, que reúnen muchos conocimientos y habilidades. Y la mujer en muchos aspectos puede dar un diferencial, dar otra mirada y aportar otro tipo de soluciones”.

Sororidad: las nuevas ingenieras se preocupan por saldar la brecha de género

María Celeste Medina, graduada de la Facultad, ganó el premio Change Agent ABIE Award, otorgado por el Anita Borg Institute of Technology, entidad referente a nivel mundial en la temática de mujer en tecnología, con sede en Palo Alto, California, Estados Unidos.

Celeste fue reconocida por su trabajo como co-fundadora y CEO de Ada IT, una empresa de desarrollo y testing de software, así como de staffing y recruiting de perfiles de IT enfocada en la inserción laboral de las mujeres. Ada IT busca cerrar la brecha de género en tecnología y empoderar a mujeres generando oportunidades para ellas.

El Change Agent Award se otorga a mujeres sobresalientes del ámbito internacional, que no residan en los Estados Unidos (con énfasis en los países en desarrollo) que hayan creado oportunidades para mujeres y niñas en el ámbito de la tecnología. “Celeste fue reconocida por su trabajo en una empresa de desarrollo y testing de software enfocada en la inserción laboral de las mujeres”, apuntaron desde la organización.

Otro de los proyectos de jóvenes profesionales orientados a promover vocación por las carreras informáticas es “Chicas en tecnología”, organización fundada por Melina Masnatta, Sofía Contreras, Mariana Varela y Carolina Hadad, que busca cerrar la brecha de género en tecnología, motivando, potenciando e incrementando el conocimiento y entusiasmo de jóvenes mujeres por éstas áreas.

“No se puede ser lo que no se puede ver. Hay muchos preconceptos y estereotipos sobre quién es y qué hace un programador. La mejor forma de vencerlos es que las chicas experimenten lo que es estudiar y trabajar en tecnología. La tecnología es una manera de tomar un rol activo e influir sobre la realidad que nos rodea, mejorándola. Desde ´Chicas en Tecnología´ queremos que las adolescentes pongan manos a la obra, y programen una aplicación que resuelva una problemática social que ellas vivan todos los días. Queremos que se conviertan no solo en usuarias sino en creadoras de tecnología”, resumió Mariana Varela.

El fenómeno en cifras

  • En promedio, las mujeres perciben un 27 por ciento menos que los varones y son mayoría entre los que reciben menores ingresos, de acuerdo a los datos de Evolución de la Distribución del Ingreso del INDEC del primer trimestre de este año.
  • En 2016 y lo que va de 2017, hubo una oferta de 7.000 puestos en el área y 5.000 quedaron sin cubrir, según la última encuesta del Observatorio Permanente Software y Servicios Informáticos (OPSSI) de la Cámara de la Industria Argentina del Software (CESSI).
  • En 2020 habrá más de 1.4 millones de puestos de trabajo relacionados al sector tecnológico y se proyecta que tan solo va a haber un total de 29 por ciento de graduados para cubrir esa cuota.
  • Las carreras en tecnología son una de las mayores fuentes de desarrollo económico de la actualidad. Las mujeres que se involucran en estas áreas tienen un ingreso mayor a un 33% que mujeres comparables en otras áreas.
  • Un informe del PNUD mostró que en la Argentina, las pocas mujeres que acceden a puestos directivos tienen niveles de calificación mucho más altos que sus pares varones.
  • De acuerdo al Ministerio de Educación de la Nación, solo un 7 por ciento de mujeres eligió comenzar en los últimos dos años carreras vinculadas a Computación, Sistemas de Información e Informática.
  • Las mujeres en la UTN Buenos Aires representan un 20 por ciento del estudiantado, aunque el 50 por ciento de los mejores promedios registrados el último año corresponde a alumnas mujeres. Las carreras más elegidas por las mujeres son Ingeniería en Sistemas de Información, Ingeniería Industrial, Ingeniería Química e Ingeniería Textil.