Un proyecto de la UTN Resistencia ganó el Premio Sadosky en “Inclusión Digital”

La iniciativa busca capacitar a los docentes en el uso de TICs como facilitadoras del aprendizaje.

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La UTN Regional Resistencia ganó el Premio Sadosky que otorga la Cámara de la Industria Argentina del Software en la categoría Inclusión Digital, por el proyecto “Discapacidad en el Nordeste: Capacitación a docentes para el uso de las TICs como facilitadoras del aprendizaje”, que dirige la docente e investigadora de esa Facultad, Ing. Claudia Screpnik.

El proyecto elaborado por la UTN Resistencia tiene como objetivo capacitar a los docentes en el uso de las Tecnologías de Información y Comunicación (TICs) como facilitadoras del aprendizaje en niños con discapacidad. Además de Screpnik, trabajaron en el desarrollo las docentes Rocío Escalante, Claudia Valdivia, y once alumnos voluntarios.

“Pertenecemos a una de las regiones más pobres del país. A ello le sumamos que, tradicionalmente, las personas con discapacidad son las más excluidas en la vida social. Si a una persona pobre la tecnología la excluye, todavía más a una persona pobre con discapacidad. Entonces surge la necesidad como institución de plantear acciones para revertir esa situación”, aseguró Screpnik.

El equipo de investigadores de la UTN Resistencia se contactó con escuelas públicas que ya tenían algún grado de acceso a la tecnología a través del programa Conectar Igualdad; “ellos sienten que les falta el acompañamiento en la capacitación para el uso de la tecnología”. Según Screpnik, esto provocaba que los docentes no incorporaran la tecnología como una herramienta para facilitar el aprendizaje de sus alumnos.

La investigadora explicó además que el proyecto fue apuntado inicialmente a niños con discapacidad cognitiva porque además del uso del software en el aula, “va a poder seguir usándolo cuando se vaya a su casa porque lo va a tener instalado en el celular o en la Tablet, lo que le va a permitir seguir practicando”.

En ese sentido, la docente de la UTN Resistencia consideró que el compromiso de los padres de los niños es muy importante para fomentar su uso “porque son niños a los que les cuesta aprender, necesitan mucho más de la repetición de ejercicios de lo que necesita otro chico”.

La intención del proyecto es que niños con dificultades en el aprendizaje tengan una mejor calidad de vida: “Lo que para un niño es algo muy simple, como ir a comprar una galletita a un kiosco, llevar 10 pesos y saber cuánto le tienen que dar de vuelto, para un niño que tiene dificultades de aprendizaje con la matemática hacer esa cuenta es muy difícil”, sostuvo Screpnik.

La intención del desarrollo es que el alumno pueda internalizar esas operaciones matemáticas que le permitirán además, desenvolverse en sociedad, disfrutar de un paseo, pagarse su propio boleto de colectivo, y resolver situaciones cotidianas.

El equipo que trabaja en el desarrollo ya está en contacto con las escuelas, “y si bien no pensábamos desarrollar software, cuando empezamos a dialogar con los docentes que aportaron su conocimiento sobre cómo implementar pedagógicamente la herramienta, descubrimos que, por ejemplo, para el aprendizaje del manejo de la moneda, no hay software que maneje nuestros billetes”.

En ese sentido, el desarrollo de software se seguirá trabajando, “es una cuestión que la desarrollamos brevemente para esta primera etapa pero queremos profundizarla para más adelante”, sostuvo la docente de la UTN Resistencia.

La implementación del proyecto cuenta no sólo con el apoyo de las directoras de las escuelas sino también con el compromiso de unos 80 docentes que acompañarán en esta primera etapa. La intención del equipo es expandirlo luego a otras ciudades: “si todavía cuesta la usar la estrategia de las TICs en el aula en Resistencia, mucho más en el interior de la provincia”.

En noviembre, la Regional Resistencia fue notificada de que el proyecto estaba seleccionado como finalista para el premio. La entrega del galardón se realizó el 1º de diciembre en el teatro Metropolitan Citi de la Ciudad de Buenos Aires.

“Cuando recibimos el premio sentimos una satisfacción muy grande porque corona el esfuerzo de mucha gente de la Facultad Regional que viene trabajando en el proyecto”, explicó Screpnik y agregó que “también lo vemos como una oportunidad para difundir la iniciativa y sumar nuevos actores para continuar este trabajo que venimos realizando”.